lunes, 24 de mayo de 2010

ANSE plantea una moratoria urbanística que permita la conservación de los arenales de La Manga

La Asociación de Naturalistas del Sureste ANSE ha planteado hoy la necesidad de que las administraciones alcancen un acuerdo para una moratoria urbanística que permita la conservación de los escasos arenales y suelo sin urbanizar que quedan en La Manga del Mar Menor.
El director de este colectivo ecologista, Pedro García, ha dicho que las administraciones local, regional y central deberían plantearse la posibilidad de pagar indemnizaciones a los propietarios para que no se construya más en La Manga del Mar Menor y que se pueda conservar pase a ser suelo de dominio público.
Al respecto ha recordado que en obras públicas de interés social como la construcción de carreteras y otras infraestructuras se recurre al proceso de expropiaciones.
Garcia considera que la conservación de las escasas dunas, arenales y playas vírgenes que quedan en La Manga del Mar Menor "merecen esa declaración de interés social".

sábado, 22 de mayo de 2010

Los suecos eligen La Manga para curar sus dolencias de piel

Los baños de agua y el sol permiten remitir sus dolencias dermatológicas. Son casi 80 ciudadanos suecos los que ya han comenzado a llegar a La Manga por prescripción médica para recibir baños de agua  y de sol que permitan remitir algunas de sus dolencias, como por ejemplo la psoriasis.
Las aguas de la laguna y nuestro sol les da un excelente resultado en el tratamiento de este tipo de enfermedades. La Asociación de Empresarios de Hostelería ha explicado que a esta visita de 25 días de duración se suman a las que han venido recibiendo en días anteriores por parte de personas de países procedentes de norte de Europa, cuya meteorología propicia el padecimiento de enfermedades crónicas de la piel. 

martes, 18 de mayo de 2010

Las Salinas mueren de sed con el permiso del Ayuntamiento de Cartagena

 A raíz de numerosas denuncias de vecinos de La Manga que informaban de la extrema sequedad que padecían LAS SALINAS DE MARCHAMALO (enclave medioambiental declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), Zona Especial Protección Para Aves (ZEPA) , Zona Especialmente Protegida de Importancia en el Mediterráneo (ZEPIM), así como Humedal de Importancia Internacional (RAMSAR), los socialistas han podido comprobar personalmente que actualmente más de la mitad de las charcas que forman las Salinas se encuentran totalmente secas, como nunca se había observado, con el consiguiente peligro de afectación para las numerosas colonias de aves, así como para el ya de por sí deteriorado habitad que permanece sufriendo desde hace demasiados años por la continua  dejadez de sus actuales propietarios y de la administración regional, responsables de su perfecta CONSERVACIÓN.
 En opinión de Salvador Martínez, responsable socialista en la zona, < la situación de profunda dejadez está permitiendo que el paisaje de las Salinas de Marchamalo , a pesar de estar reconocido como de importancia internacional y con las más importantes figuras de protección ambiental,  se deteriore cada día más, hasta tal punto de que sean los propios vecinos los que denuncien últimamente que el agua ha desaparecido de casi todas las charcas como nunca había ocurrido>. 
Los socialistas manifiestan desconocer las verdaderas intenciones de los actuales propietarios , incluso si se debe a que se va a iniciar nuevamente la extracción de la sal acumulada en los fondos de las charcas después de tantos años sin hacerlo, pero lo que reclaman es la inmediata personación de los inspectores de la Consejería con el fin de evitar daños irreparables en un ecosistema tan sensible. 
Igualmente, los socialistas denuncian el constante aumento del tráfico rodado que recorre a todas horas la estrecha carretera que atraviesa el humedal, sobre todo desde la reciente construcción de laROTONDA que comunica directamente -a modo de lanzadera- la Gran Vía con la zona del Vivero para finalmente incorporarse a la Autovía atravesando Las Salinas(a modo de arteria secundaria ) , algo del todo prohibido por la Ley como así lo indican los paneles indicativos del humedal.(FOTO ANEXA) 
Para Martínez, la construcción de la última rotonda está haciendo un flaco favor al mantenimiento del excepcional habitad de Marchamalo, puesto que ya son varios los vehículos que se han accidentado en ese tramo de carretera  interior debido al elevado número de vehículos, incluso camiones, que a todas horas recurren a esta arteria para salir de La Manga. En este sentido ha reclamado al Ayuntamiento de Cartagena que regule de inmediato el tráfico por esa vía secundaria y propone la prohibición de circular por el humedal de todo tipo de vehículos a motor, dejando ese excepcional entorno sólo para disfrute de peatones y ciclistas, pudiendo ser usado en casos de emergencia por ambulancias, bomberos o policías. 
  

domingo, 2 de mayo de 2010

Las Triolas se queda sin uno de sus accesos al contruir la rotonda de Cabo de Palos

La rotonda que tienen previsto construir en la entrada de La Manga del Mar Menor, a la altura de Las Triolas para dar fluidez y seguridad al tráfico, dejará a los vecinos y propietarios de la zona sin acceso de salida de sus viviendas, negocios y fincas.
Según el proyecto de las obras, se eliminará el acceso de entrada y salida que disponen los vecinos del Caserío de Las Triolas y los propietarios de fincas rústicas que hay junto a la vía rápida. Según el partido político, eso supondrá que los vecinos tengan que acceder a sus propiedades por un camino polvoriento apenas transitable y que no se podrá asfaltar, ya que es una zona protegida perteneciente al parque natural de las Salinas.
Los afectados comunicaron al Ayuntamiento su preocupación por la construcción de la nueva rotonda y su preocupación por el impacto negativo que supondría en los negocios y empresas al cortar el único paso autorizado a ellos.
Parque natural
 Aunque los residentes de la zona mantuvieron una reunión con un concejal y técnicos municipales, no obtuvieron ninguna solución. Se denuncia «el pasotismo por parte del Ayuntamiento a la hora de hacer el proyecto y no tener en cuenta los intereses legítimos de los cartageneros que residen en el caserío e insisten en que deberían buscar una solución y reconocer su ineptitud al evaluar el impacto negativo en los vecinos y propietarios, utilizando burdas excusas propias de personas poco capaces, para la labor social que, en teoría, deberían ejercer».